Nahuel Tetaz Chaparro: “Biguá tiene muchísimo futuro”.

Nahuel se entrena con Jaguares en el 2019. Crédito: UAR/ Jaguares

General Madariaga es una ciudad que se encuentra en el extremo oriental de la Provincia de Buenos Aires, y qué hace algunos años atrás albergó los sueños ovalados de Nahuel Tetaz Chaparro. En el 2005, el hoy pilar de Jaguares y Los Pumas, llegó al Club para empezar a apuntalar una carrera que despegó en La Plata RC y se consolidó en los diversos Seleccionados Nacionales.

“Mada”, así lo conocen los amigos del Club, hoy juega en el Súper Rugby pero todavía tiene mucho de ese pibe que viajaba para entrenarse y jugar los fines de semana. El 2018 fue el mejor año para la franquicia y así lo analizó: “el año de Jaguares arrancó con la premisa de ir mejorando día a día. Desde que nos levantamos buscábamos aportarle algo al grupo para crecer todos juntos. El aspecto mental fue lo más positivo y mejoró muchísimo. Se encontró un norte y un objetivo que es mejorar todos los días, que eso hizo que los resultados llegarán solos. Fue un año muy positivo, con mucho aprendizaje. De hecho, haber caído en cuartos de final nos hizo aprender de eso para qué no nos vuelva a pasar en otros años”.

El 2018 fue un gran año para Jaguares. Crédito: Daniel Salvatori

En lo personal, Nahuel destaca que “el balance de este año la verdad es positivo, pude jugar con Jaguares todos los partidos, de titular y sólo uno entrando de suplente, así que muy satisfactorio”, pero no se despega de lo que se consiguió con un grupo que se consolidó e hizo historia. “Llegamos a los Cuartos de Final del Súper Rugby, que la verdad fue para el equipo algo muy importante. Sólo nosotros sabemos el sacrificio que hicimos y ya desde el 4 de enero cómo entrenamos y cómo nos costó. Así que es algo muy lindo que va a quedar guardado en el recuerdo y el corazón de todos.”

Los Pumas, quizás, no tuvo un 2018 tan brillante cómo Los Jaguares, pero dejó cosas positivas.  “Con Los Pumas siempre es un desafío. El Rugby Championship que pasó fue muy bueno, pudimos ganar dos partidos. Obviamente, falta muchísimo, falta aprendizaje, falta madurez, pero creo que esto se gana con los partidos, con los años, y no es algo que va a venir de un día para el otro”. Además agregó qué “tenemos que sacar de lo negativo lo más positivo, y seguir creyendo en esto, seguir creyendo en qué podemos y en que laburando mucho todos los días se puede revertir esto y mejor, tanto en el RCh cómo en la ventana de noviembre que no fue de las más positivas”.

Nahuel cumplió 50 Caps con Los Pumas. Crédito: UAR

Este año, el apellido de Tetaz Chaparro se escribió con fuerza en los libros de historia de la UAR. Llegar a la media centena de partidos es un desafío para pocos y Nahuel lo siente de esta manera.  “Cumplir 50 partidos fue algo muy lindo para mí. La verdad es una sensación que te llena mucho porque pasé muchas cosas para llegar ahí. Ir a entrenar a Pinamar, ir de Madariaga a entrenar a Biguá jueves y sábado, fue algo muy lindo. Nunca fue un sacrificio porque siempre me gustó hacerlo y creo que soy un agradecido por haber podido hacerlo. Muy agradecido por eso”. El antecedente de este presente promisorio lo linkea a sus inicios en el Club, y esas memorias sirven de combustible en el día a día. “La verdad se me vienen miles de recuerdos a la cabeza, sin ir más lejos, este fin de semana estuve con el “Araña” Martínez, a quién le mando un saludo muy grande, creo que él fue uno de los qué me ayudó a poder cumplir 50 Caps con Los Pumas. Siempre tengo montones de recuerdos y sigo en contacto con el club por mis amigos de mi camada, la 89”.

Siempre mirando al futuro y con el Mundial de Japón en el horizonte, Nahuel Tetaz Chaparro no duda a la hora de marcarse un objetivo en lo inmediato. “Sabemos que el 2019 es un año especial. La verdad que yo vengo de una lesión en el hombro y todas mis expectativas está en recuperarme bien y volver con todo. No pienso en el futuro, me enfoco en volver al 100% para estar a disposición de los entrenadores y que después me puedan a evaluar para ver si puedo estar o no en una lista Mundialista. Pero hoy todo mi enfoque está en volver bien de la lesión”.

La relación entre Tetaz Chaparro y Biguá es un vínculo que el tiempo no cambió. Las nuevas generaciones que no pudieron verlo vistiendo la casaca tricolor en M-16, M-17 o M-19 hoy lo tienen cómo referencia en la elite. Para él,  “es muy lindo que me tengan de referente en Biguá” y agrega que “quiero mandarles un fuerte abrazo a todos. Tengo pendiente ir, ir a charlar, a pasar un sábado al Club, así que espero pronto poder hacerlo. Obviamente con el calendario se hace muy difícil. Sepan que soy uno más. Que desde chico entrenaba a la par de cualquiera y qué cualquier chico puede hacerlo. Es cuestión de proponérselo y después disfrutar, por sobre todas las cosas”.

Cómo todo jugador qué recorre los caminos de los Juveniles en el Club, su aspiración es llegar al Plantel Superior, algo que al  ex Stade Francais le quedó en el debe. “Una vez dije que no había debutado en la primera del Club y eso es una cuenta pendiente en mi carrera. A la hora del retiro, cuando ya me vuelva a la Argentina y esté en Madariaga, ¿Por qué no?”. Además, le mandó un mensaje a sus amigos: “también tengo que ver quién juega, porque son todos chicos de 20 años y va a estar complicado. Tengo que ver si alguno de los chicos de la 89 se prende y pueda jugar algún partido con la camiseta tricolor”.

Hace unos años, dio una clínica a primeras líneas en el Club

“Biguá es algo muy importante para mí”, afirma. Y agrega qué “es un Club que me abrió las puertas desde muy chico, qué se convirtió en parte de mi entorno, en parte de mi familia, tengo muchos amigos dentro y fuera del Rugby. Hay familias que me hospedaron mucho tiempo, se me viene a la cabeza la familia Rocaman, con quién tengo un vínculo muy lindo, los Merlo, todos, la verdad son todos muy importante en mi vida y hoy en día sigo en contacto con todos, qué es lo más lindo, tener amigos que me quedaron de mi paso por Biguá”.

Para cerrar, Nahuel Tetaz Chaparro marca el camino. Con el aplomo con el que juega todos los partidos y lo llevó a lo más alto, le marca la cancha a una generación que sueña, cómo él, en llegar a lo más alto: “El mensaje qué le dejo a los más chicos es que sigan entrenando, que vayan, que mamen el club qué estén, que si no saben qué hacer que vayan al club, pásenla lindo ahí, pásenla bien, llamen a amigos para ir, qué cuantos más jugadores sean más cosas van a tener para hacer y más va a aumentar el nivel. Sobre todo, mucha diversión y pasarla bien en Biguá con amigos. Lo más importante es estar unidos, respetarse y, después, bancarse al otro mutuamente. Biguá tiene muchísimo futuro, le están dando muchísima bola, va a haber Club para rato y va a estar cada vez más bueno”.